19 julio, 2010 | 15h:37min
Fidelity EMEA
Hace diez años, los inversores más precursores fueron los que supieron ver en los mercados BRIC (Brasil, Rusia, India y China) una increíble oportunidad de inversión. Al inicio del 2000, eran todavía pocos los que se lanzaban a la conquista de estos nuevos mercados que representan las cuatro mayores potencias económicas emergentes. Los BRIC, que tienen en común una gran población, un enorme territorio con importantes recursos naturales y tasas de crecimiento muy por encima de los países desarrollados, han visto cómo en diez años su peso en la capitalización bursátil mundial ha podido llegar a multiplicarse por veinte como es el caso de China. El país del sol naciente inauguraba la década sin apenas representación bursátil, 0,4% del total, y ahora supera el 8%. Mientras que en el año 2000 EE.UU. representaba cerca del 50% de la bolsa mundial, ahora su peso no alcanza el 31%.Este crecimiento protagonizado por los países emergentes ha llevado a los gestores a un proceso de adaptación de sus carteras. Si hace diez años era casi impensable incluir países emergentes porque era muy arriesgado, ahora muchos de ellos se encuentran presentes en las carteras de los inversores.
0 comentarios - leer artículo
1

